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Hablemos sobre algunas malas yerbas japonesas y sobre el podcast «Hola Japón»

INTRODUCCIÓN

Hola Amigos! Hoy es 15 de octubre del 2022 y en este artículo, les presento el sexto episodio de mi podcast «Hola Japón».

En este episodio les hablo sobre los dos bombardeos nucleares a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki hace 77 años y su significado actual; conversamos sobre el avance de los contagios del covid19 y como podría incidir negativamente al ingreso de los turistas libres a Japón. Luego les comento sobre un caso de corrupción, el de un miembro del Comité Organizador de las Olimpiadas de Tokyo 2020 a quien se le acusa de haber recibido un soborno para favorecer a un sponsor de las Olimpiadas. Y por último les contaré como nació Hola Japón podcast y sus proyecciones a corto plazo.

Escucha el sexto episodio del podcast «Hola Japón» (publicado el 21 de agosto del 2022)

(Todos los derechos Reservados)

Sexto Episodio: Hablemos sobre algunas malas yerbas japonesas y sobre el podcast «Hola Japón»

Hoy es domingo 21 de agosto del año 2022 y aquí en Japón ya estamos por finalizar nuestras vacaciones de Obon donde los japoneses honran a los espíritus de sus antepasados. La creencia es que los espíritus regresan en esas fechas para visitar a sus familiares.

Esta costumbre de origen budista ha acabado convirtiéndose en parte de la cultura de Japón, no solo en los aspectos religioso y cultural, sino también como una ocasión de interacción social con la comunidad. Viene siendo celebrado desde hace 500 años y tradicionalmente incluye danzas y bailes como el Bon Odori, o festivales como el Gozan no Okuribi. En algunas ciudades japonesas estas celebraciones se han suspendido debido a la alta ola de contagios del Covid19. Personalmente he decido no asistir este año a ni una de estas celebraciones debido también a la otra ola que azota al archipiélago japonés, si la ola de calor y también a las persistentes lluvias de verano, que se asemejan a una regadera o a las duchas cuando decidimos tomar un baño. Así que será para el próximo año.

Danza de Bon Odori, toda la comunidad paticipa

Ya son mas de tres meses que publiqué el primer episodio de Hola Japón, el 8 de mayo del 2022 y hasta la fecha, ya son cinco los episodios publicados, con éste serían seis. Y si es la primera vez que escuchas este podcast, te invito a que los escuches los anteriores.

En el primer episodio, hablo sobre la ubicación geográfica de Japón, la tradición de colgar los koinoboris o banderolas en forma de pescado celebrando el día del Niño en la semana dorada de Mayo, les hablo también sobre la «necesidad» de acostumbrarnos a convivir responsablemente con el nuevo virus tipo corona a los que vivimos en Japón; y, a las personas que quieren venir a estas tierras (o mejor dicho islas) lo hagan sabiendo un poco de nihongo o idioma japonés para su propia conveniencia. El enlace aquí: Blog o Podcast

En el segundo episodio, hablo sobre la división política de Japón en prefecturas y hacemos un recorrido turístico imaginario por todas sus regiones conociendo bellos lugares y sabrosos platos; para luego conversar un poco sobre la ciudad de Nagoya y su importancia en la economía japonesa. El enlace aquí: Blog o Podcast.

En el tercer episodio les hablo sobre una conferencia virtual que asistí y cuyo tema era: Nikkeis Latinoamericanos en Japón organizada por la Escuela de Periodismo de la Universidad de California para luego al final, exponer mis conclusiones personales; y aunque se trate de una inmigración latina que puede parecerse a otra no lo es tanto, ya que Japón es un país único. El enlace aquí: Blog o Podcast .

En el cuarto episodio, hablo sobre una hermosa historia china de amor y que se sincretiza con una tradición budista japonesa dando lugar a la celebración del Tanabata todos los 7 de julio de cada año, les comento el lamentable asesinato del ex-primer ministro Shinzo Abe en la ciudad de Nara. Por último entrevisto a Miguel Otake, un nikkei peruano que practica Aikido mas de 15 años en tierras niponas donde nos expone el pensamiento y la filosofía de este Arte Marcial y nos da pistas para entender el pensamiento y comportamiento de la mayoría de los japoneses. El enlace aquí: Blog o Podcast .

Y en el quinto episodio entrevisto a Naomi Fujii una mujer japonesa que se enamoró de la Salsa y no me refiero a una Salsa de comida o algo por el estilo, sino a la Salsa el ritmo latino; y como a la par que aprendía a bailar Salsa también aprendía español. Por último les hablo sobre la ejecución en la horca al asesino de Akihabara y como aún quedan 160 personas mas esperando en el corredor de la muerte, sin fecha definida para ser ejecutados. El enlace aquí: Blog o Podcast .

Bombardeo a Hiroshima y Nagasaki

En agosto los días 6 y 9 de cada año son fechas muy tristes en Japón ya que hace 77 años las ciudades de Hiroshima y Nagasaki fueron bombardeadas por los Estados Unidos durante la segunda Guerra Mundial. Fueron los primeros y hasta el momento los únicos ataques en el que se lanzaron bombas nucleares contra civiles: dejaron más de 200,00 muertos debido a la radiación y en décadas posteriores, sumaron 400,000 decesos más por problemas de salud relacionados con las bombas, según los datos de la ONU. Sobre este tema, voy a recoger algunos datos de Sarah Durwin en su artículo «77 años de la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki: el comienzo de un arma mortal» de la web española El Debate.

La mañana del lunes 6 de agosto de 1945, la bomba Little Boy fue arrojada desde el bombardero B-29 Enola Gay a las 08:15 de la mañana hora japonesa, sólo tardo 55 segundos para alcanzar la altura determinada para su explosión, aproximadamente 600 metros sobre la ciudad. Se estima que instantáneamente la temperatura se elevó a más de un millón de grados centígrados, lo que incendió el aire circundante, creando una bola de fuego de 256 metros de diámetro aproximadamente. En menos de un segundo la bola se expandió a 274 metros y en cuestión de segundos se expandió por toda la ciudad. Su potencia alcanzó los 15 kilotones, el equivalente a 13.000 toneladas de TNT. Mientras el Enola Gay se alejaba a toda velocidad de la ciudad de Hiroshima, el copiloto del Bombardero Robert Lewis, dijo mientras contemplaba la escena: «Dios mío, ¿qué hemos hecho?». Bob Caron, artillero de cola del Enola Gay describió la escena: « … una columna de humo asciende rápidamente. Su centro muestra un terrible color rojo. Es una masa burbujeante gris violácea, con un núcleo rojo. Todo es pura turbulencia. Los incendios se extienden por todas partes como llamas que surgiesen de un enorme lecho de brasas. Comienzo a contar los incendios. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis… catorce, quince… es imposible. Son demasiados para poder contarlos. Aquí llega la forma de hongo de la que nos habló el capitán Parsons. Viene hacia aquí. Es como una masa de melaza burbujeante. El hongo se extiende. Puede que tenga mil quinientos o quizá tres mil metros de anchura y unos ochocientos metros de altura. Crece más y más. Está casi a nuestro nivel y sigue ascendiendo. Es muy negro, pero muestra cierto tinte violáceo muy extraño. La base del hongo se parece a una densa niebla atravesada con un lanzallamas. La ciudad debe estar abajo de todo eso. Las llamas y el humo se están hinchando y se arremolinan alrededor de las estribaciones. Las colinas están desapareciendo bajo el humo. Todo cuanto veo ahora de la ciudad es el muelle principal y lo que parece ser un campo de aviación

El avión regesó a su base en la isla de Tinian (Islas Marianas) tras 12 horas del inicio de la misión. Fueron recibidos con vítores y celebraciones. Periodistas y fotógrafos esperaban ansiosos a los «héroes»… El arma más tremenda y peligrosa de todos los tiempos había visto la luz!

Mientras en Tokyo reinaba la confusión y no se sabía que estaba ocurriendo en Hiroshima, ya que la trasmisón radial de la NHK dejó de trasmitir, el centro telegráfico del ferrocarril de Tokio notó que la principal línea telegráfica había dejado de funcionar justo al norte de Hiroshima. De algunas pequeñas estaciones a 16 kilómetros de distancia de Hiroshima comenzaron a llegar informes confusos sobre una terrible explosión en la ciudad: una «nube siniestra», un «destello terrible», un «fuerte estruendo». Todos los mensajes fueron retransmitidos a los cuarteles centrales del Estado Mayor del Imperio japonés. Distintas bases militares intentaron en varias ocasiones llamar a la estación de control militar en Hiroshima. El completo silencio de la ciudad intrigaba al personal en los cuarteles centrales, que no habían recibido ninguna alerta de bombardeo a gran escala y sabían que en Hiroshima no se almacenaba una cantidad significativa de explosivos. Un joven oficial del Estado mayor fue designado para volar inmediatamente a Hiroshima, aterrizar, analizar el daño y regresar a Tokio con información de primera mano. Después de volar durante tres horas, cuando se encontraban todavía a unos 160 kilómetros de distancia de la ciudad, él y su piloto divisaron una gran nube de humo: los restos de Hiroshima estaban en llamas. Su avión pronto llegó a la ciudad, que rodearon desde el aire. Una enorme superficie de tierra carbonizada y una densa nube de humo era todo lo que quedaba de ella. Aterrizaron al sur, y después de regresar a Tokio con su informe, el oficial comenzó a organizar las medidas de auxilio.

En los Estados Unidos Dieciséis horas después del ataque, el presidente Truman anunció públicamente desde Washington D. C. el uso de una bomba atómica:

“Los japoneses comenzaron la guerra desde el aire en Pearl Harbor. Ahora les hemos devuelto el golpe multiplicado. Con esta bomba hemos añadido un nuevo y revolucionario incremento en destrucción a fin de aumentar el creciente poder de nuestras fuerzas armadas. En su forma actual, estas bombas se están produciendo. Incluso están en desarrollo otras más potentes. […] Ahora estamos preparados para arrasar más rápida y completamente toda la fuerza productiva japonesa que se encuentre en cualquier ciudad. Vamos a destruir sus muelles, sus fábricas y sus comunicaciones. No nos engañemos, vamos a destruir completamente el poder de Japón para hacer la guerra. […] El 26 de julio publicamos en Potsdam un ultimátum para evitar la destrucción total del pueblo japonés. Sus dirigentes rechazaron el ultimátum inmediatamente. Si no aceptan nuestras condiciones, pueden esperar una lluvia de destrucción desde el aire como la que nunca se ha visto en la tierra.”
Ese fue el discurso que lanzó el Presidente de los Estados Unidos en ese momento Harry S. Truman.​

Harry S. Truman, trigésimo tercer presidente de los Estados Unidos de Norteamérica luego del fallecimiento de FranklinD. Roosevelt.

El anuncio de Truman fue la primera noticia real que se tuvo en Tokio de lo que había pasado e inmediatamente se formó el Comité de Contramedida de la Bomba Atómica, integrado por personal del ejército, la armada y del ministerio del interior. A pesar del nombre del comité, gran parte de los integrantes dudaban que efectivamente se hubiera utilizado una bomba atómica, pues se creía que la tecnología estadounidense no estaba tan avanzada como para desarrollarla, ni para transportarla por todo el océano Pacífico. Solo cuando el personal fue a la zona a investigar la destrucción ocurrida, aceptaron que ninguna bomba convencional podría haber causado tanto daño.

El emperador Hirohito, el gobierno y el Consejo de Guerra estaban considerando cuatro condiciones para la rendición: uno, que se preservara el kokutai (o sea el sistema imperial y la política nacional), o sea que toda la estructura política no se toque.; dos, que el Estado Mayor tuviera la responsabilidad del desarme y la desmovilización; tres, la no ocupación del país y cuatro, que la obligación de castigar los crímenes de guerra recayera en el gobierno japonés.

Por otro lado la Unión Soviética a través del Ministro del Exterior soviético Vyacheslav Molotov ya había anunciado a Tokio que la Unión Soviética había abrogado unilateralmente el Pacto de Neutralidad el 5 de abril de 1945. Es así que el día 8 de agosto de 1945 inicia la invasión a Manchuria, una extensa zona geográfica que comprendía la China noroeste y la Mongolia interior administrada por un gobierno títere projaponés, la invasión más grande abarcaba el vecino Mengjiang, así como el norte de Corea, el sur de la isla de Sajalín y las islas Kuriles. Marcó la primera y única acción militar de la Unión Soviética contra el Imperio del Japón durante la Segunda Guerra Mundial, sin contar las acciones realizadas en el conflicto ruso-japonés de Manchuria.
La invasión soviética comenzó dos días después del lanzamiento de la primera bomba atómica sobre Hiroshima por los Estados Unidos y un día antes del lanzamiento de la segunda bomba atómica sobre Nagasaki. Esta invasión fue producto de la conferencia de Yalta, donde Stalin había aceptado las peticiones de los Aliados para romper el Pacto de Neutralidad con Japón y entrar en el Teatro del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial en los tres meses posteriores al fin de la guerra en Europa. La Unión Soviética le declara la guerra a Japón.

El bombardeo de Hiroshima y la invasión soviétca da lugar a que los principales dirigentes del Ejército Imperial Japonés, junto con el ministro de Guerra Korechika Anami, llevaron a cabo los preparativos para imponer la ley marcial en el país.

Durante la mañana del jueves 9 de agosto de 1945, el bombardero B-29 Bockscar, pilotado por el mayor Charles Sweeney, transportó el arma nuclear llamada Fat Man con la intención de lanzarla sobre Kokura como blanco principal y Nagasaki como objetivo secundario. El plan para esta misión fue prácticamente idéntico al de Hiroshima: dos B-29 volando una hora antes sobre el objetivo con la finalidad de hacer el reconocimiento de las condiciones climáticas y dos B-29 más acompañando el bombardero con instrumentación. Sweeney despegó con la bomba armada, aunque con los seguros eléctricos puestos. Luego de muchos contratiempos al final el capitán Kermit Beahan tras por fin tener contacto visual con el objetivo, y tal como había sido ordenado, decide soltar la bomba a las 11:01 de la mañana en la ciudad de Nagasaki. Cuarenta y tres segundos después la bomba explotó a 469 metros de altura sobre la ciudad y a casi 3 km de distancia del hipocentro planeado originalmente. La explosión se confinó al valle Urakami y la mayor parte de la ciudad fue protegida por las colinas cercanas. La explosión resultante tuvo una detonación equivalente a 22 kilotones y generó una temperatura estimada de 3900 grados Celsius y vientos de 1005 km/h.
Se calcula que inmediatamente fallecieron entre 35 000 y 40 000 personas personas, mientras que el total de decesos para finales de 1945 alcanzó de 60 000 a 80 000. De los 35 000 a 40 000 muertos, 27 778 eran trabajadores industriales japoneses, 2000 trabajadores esclavos coreanos y 150 soldados japoneses. Es decir la mayoría eran civiles.
El radio total de destrucción fue de 1,6 km y se extendieron incendios en la parte norte de la ciudad hasta una distancia de 3,2 km del hipocentro. A diferencia de Hiroshima, en Nagasaki no tuvo lugar la «lluvia negra» y aunque sus efectos fueron más devastadores en el área inmediata del hipocentro, la topografía del lugar evitó que el radio de destrucción fuera mayor. Se calcula que el porcentaje de estructuras y edificios destruidos estuvo en el orden del 40 %, incluyendo el estadio, hogares, hospitales y escuelas. Un número desconocido de supervivientes de Hiroshima se había trasladado hasta Nagasaki, donde nuevamente fueron bombardeados.

Los Estados Unidos y tal como lo anunció el presidente Truman ya tenían un cronograma para hacer efectivo el lanzamiento de mas bombas en territorio japonés una para ser utilizada durante la tercera semana de agosto, tres más en el mes de septiembre y otras tres para octubre.

El 9 de agosto, el consejo de guerra de Japón aún insistía en defender sus cuatro condiciones para admitir la rendición del país. Ese día, el emperador Hirohito ordenó a Koichi Kido controlar rápidamente la situación, que adquiría tintes trágicos tras la declaración de guerra de la Unión Soviética y el inicio de la batalla de Manchuria. El emperador mantuvo una conferencia durante la cual autorizó al ministro Shigenori Tōgō para notificar a los Aliados que Japón aceptaría los términos de la rendición con una sola condición: que no se comprometiera ni exigiera ningún detrimento a la prerrogativa de su majestad el emperador como gobernante soberano.

El 12 de agosto, el emperador informó a la familia imperial su decisión de rendirse. Uno de sus sobrinos, el príncipe Asaka, preguntó si la guerra continuaría si la kokutai no se preservaba. Hirohito únicamente contestó «por supuesto».

Debido a que los términos de los Aliados parecían dejar intacto el principio de preservación del Trono, Hirohito grabó el 14 de agosto su anuncio de capitulación, que fue retransmitido a toda la nación el día siguiente el 15 de agosto, no sin despertar una breve rebelión de militares opuestos a dicha decisión. En aquel discurso hizo mención del ataque con bombas atómicas: «el enemigo ha comenzado a emplear una bomba nueva y más cruel, cuyo poder para hacer daño es, de hecho, incalculable, y está cobrando la vida de muchas vidas inocentes. Si continuamos luchando, no solo resultaría en un colapso final y la destrucción de la nación japonesa, sino que también conduciría a la extinción total de la civilización humana. Siendo ese el caso, ¿Cómo podemos salvar a los millones de nuestros súbditos, o expiarnos ante los espíritus sagrados de nuestros antepasados imperiales? Esta es la razón por la que hemos ordenado la aceptación de las disposiciones de la Declaración Conjunta de los potencias.»

El presidente Harry S. TRuman sostiene el Acta de Rendición de Japón firmada por el Ministro de Relaciones exteriores de Japón Shigemitsu Mamoru (representando al emperador Hirohito) y el general del ejército de los Estados Unidos Douglas MacArthur Comandante Supremo de las Potencias Aliadas, entre otras firmas.

La rendición se hizo oficial el 2 de septiembre de 1945 a bordo del USS Missouri y estuvo presidida por el general McArthur, comandante supremo de las Fuerzas Aliadas y quien a la postre sería el encargado de hacer las reformas en Japón luego de reunirse con el Emperador Hirohito. En 1946, la Dieta ratificó una nueva Constitución de Japón que siguió de cerca una «copia modelo», preparada por las autoridades responsables de la ocupación (y autores estadounidenses), y fue promulgada como una enmienda a la antigua Constitución Meiji de estilo prusiano. Esta nueva Constitución garantizaba las libertades fundamentales y las libertades civiles, dio a la mujer el derecho a voto, abolió la nobleza y, quizás lo más importante, convirtió al emperador en el símbolo de Japón, excluyéndolo de la política. El sintoísmo fue abolido como religión oficial y el cristianismo reapareció públicamente por primera vez en décadas.

El Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente en Ichigaya, estuvieron juzgando a los criminales de guerra japoneses y condenaron a muchos a muerte y a prisión. Sin embargo, muchos sospechosos, tales como Tsuji Masanobu, Nobusuke Kishi, Yoshio Kodama y Ryoichi Sasakawa, nunca fueron juzgados, mientras que el emperador Hirohito y todos los miembros de la familia imperial implicados en la guerra, tales como el príncipe Chichibu, el príncipe Asaka, el príncipe Hiroyasu Fushimi, el príncipe Higashikuni y el príncipe Takeda; así como todos los miembros del Escuadrón 731 (que fue un programa encubierto de investigación y desarrollo de armas biológicas del Ejército Imperial Japonés ubicado en el distrito de Pingfang en la China ocupada) fueron exonerados de los procesos penales por MacArthur.

Miembros del Escuadrón 731, que fue un programa encubierto de investigación y desarrollo de armas biológicas del Ejército Imperial Japonés, que llevó a cabo letales experimentos médicos sobre humanos vivos durante la segunda guerra sino-japonesa (1937-1945) en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

Shiro Ishii fue un microbiólogo japonés al mando del Escuadrón 731 del Ejército Imperial Japonés, culpable de efectuar experimentos con humanos y de crímenes de guerra durante la Segunda guerra sino-japonesa

Aún persiste el debate sobre si era necesario para terminar la guerra el lanzamiento de esas bombas atómicas, aquí recojo lo dicho por Henry L. Stimson (ex-secretario de Guerra de los Estados Unidos): «La bomba atómica fue más que un arma de una terrible destrucción, fue un arma psicológica». Es decir un arma disuasiva, un arma que genere temor por lo poderoso que es; es decir un arma que genere miedo, terror. Por ello hay quienes afirman que fue un acto de terrorismo de guerra como el historiador Michael Walzer. A lo que Robert P. Newman otro historiador, partidario de la bomba dijo: puede haber terrorismo legítimo y pueden ser solo en las guerras.

Con el paso del tiempo y analizando los diversos acontecimientos bélicos en el Mundo, se puede deducir que todas las guerras siempre son por motivos de expansión económica y de control político … utilizando para ello cualquier justificación válida para el agresor, éste inicia una guerra, amparado siempre por una eficiente maquinaria propagandística que aplauda su accionar y aplaste las expresiones contrarias a dicha guerra.

El uso y el abuso de poderosas armas «disuade» al rival sometiéndolo. En las guerras modernas no solo se utilizan las armas convencionales (como misiles hipersónicos, drones suicidas, etc) sino otras «armas» como por ejemplo, las sanciones económicas.

Séptima ola del Corona virus en Japón

En Japón nos encontramos en la séptima ola del nuevo virus tipo corona y las noticias no son alentadoras para el turismo internacional, ya son mas de 260.000 casos diarios de covid19 en todo el país. A mayor gente infectada, mayor gente fallecida por esta enfermedad y por las complicaciones que genera en los pacientes vulnerables, con enfermedades pre-existentes. Entre las medidas de prevención se acelerará la vacunación con la cuarta dosis a las personas mayores y se buscarán vías para facilitar también la tercera inyección entre jóvenes, según manifestó el Primer Ministro Fumio Kishida.

Y así como van las cosas el ingreso de turistas libres se retrasa mas y mas, bien difícil que este año se aperture las fronteras, para que puedan ingresar turistas libres a Japón. Solo puedes entrar a Japón solo si participas en los tours o grupos reducidos organizados por agencias de viajes japonesas y bajo rígidas restricciones. Será que la paciencia japonesa triunfa una vez mas?
Asi que a tomar precauciones y a convivir responsablemente con el covid19, que llegó para quedarse.

Corrupción en el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020

Como todos sabemos la Olimpiadas y los Juegos Paralímpicos de Tokyo 2020 se postergó un año debido a la pandemia generada por el Covid19, al final éstas jornadas deportivas se llevaron a cabo desde el 23 de julio hasta el 8 de agosto del 2021 en el caso de las Olimpiadas y los Juegos Paralímpicos desde el 24 de agosto hasta el 5 de setiembre. Es la segunda vez que Tokyo es la sede de estos dos eventos deportivos, la primera vez fue en 1964.
Los dos eventos organizados por Tokyo y el COI (Comité Olímpico Internacional) fueron un éxito indiscutible; sin embargo, se generaron una serie de controversias y una de las que llamó la atención local, fue la designación de Yoshiro Mori, como Jefe del Comité Organizador, el fué un ex-político que también fue Primer Ministro de Japón y que renunció en medio de escándalos en ese entonces.

Bueno y como dice el dicho «la mona aunque se vista de seda, mona se queda» Yoshiro Mori de 83 años manifestó que «… las mujeres hablan demasiado» y que las reuniones de trabajo cuando hay muchas Directoras «llevarían mucho tiempo». Ese comentario sexista generó una ola de rechazo, casi 400 personas retiraron su solicitud para ser voluntarios en esa cita deportiva, un grupo de mujeres legisladoras se vistieron de blanco en una protesta contra sus comentarios, y algunos hombres hicieron lo mismo en solidaridad. La gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, dijo que no asistiría a una reunión de funcionarios olímpicos de alto nivel en protesta. Pero antes de todas estas muestras de rechazo, los principales patrocinadores se adelantaron para criticar sus comentarios, incluido Toyota, uno de los mayores patrocinadores olímpicos. El presidente de Toyota, Akio Toyoda, dijo que la compañía estaba «decepcionada».

Yoshiro Mori no tuvo mas remedio que renunciar, él es muy conocido en el país por una serie de meteduras de pata y declaraciones poco diplomáticas realizadas durante su mandato entre 2000 y 2001. Le dijo al periódico japonés Mainichi Shimbun que las mujeres de su familia también lo habían criticado después de sus comentarios. «Anoche, mi esposa me dio un regaño total. Me dijo: ‘Has dicho algo malo otra vez, ¿no? Voy a tener que sufrir de nuevo porque te has enemistado con las mujeres’ … y esta mañana, mi hija y mi nieta también me regañaron».

Pero cuando parecía que todo eso iba a terminar aquí con respecto al Comité Organizador de estos Juegos Olímpicos, hace pocos días nos enteramos por la televisión que fue detenido el empresario Haruyuki Takahashi de 78 años, miembro del comité organizador, por haber aceptado dinero procedente de la conocida cadena japonesa de tiendas de trajes Aoki, en concepto de servicios de consultoría, según la fiscalía de la capital de Japón. La presunta suma de dinero recibido por parte de Takahashi ascendería a 51 millones de yenes. Las autoridades japonesas también detuvieron a Hironori Aoki, antiguo responsable de la firma de indumentaria, y a otras dos personas involucradas en los sobornos. De esa manera Aoki recibió un tratamiento preferente en el proceso de selección de patrocinadores para los pasados Juegos de Tokio. La firma textil anunció en octubre de 2018 que se había convertido en patrocinador oficial de los Juegos, lo que le permitió usar sus emblemas y vender productos oficiales. La empresa fue, además, la encargada de los uniformes oficiales de los JJOO.

Para conocimiento de de los oyentes de «Hola Japón» cuando en Japón arrestan a alguien es cuando ya tienen la certeza de que es un delincuente o criminal. Los arrestos por «sospecha» casi no se dan. La fiscalía solo pregunta: ¿por qué lo hiciste?

Anteriormente en marzo del 2020 la agencia Reuters reveló que Takahashi «habría» recibido mas de ocho millones de dólares para asegurar que la candidatura de la capital nipona cuente con el apoyo de varios integrantes del Comité Olímpico Internacional (COI), Takahashi reconoció haber recibido los pagos, pero se negó a dar más explicaciones sobre el dinero. La investigación apunta a que esos USD 8,2 millones fueron financiados principalmente por empresas japonesas. Y después del exitoso desempeño en la campaña, Takahashi fue nombrado miembro de la junta del Comité Organizador de Tokio 2020 que presidía en ese entonces el ex primer ministro japonés Yoshiro Mori, quien no respondió a las preguntas de Reuters.
Takahashi ingresó como directivo del comité organizador de Tokio 2020 en junio de 2014, después de que la candidatura de la capital japonesa fuera la ganadora en el año 2013.

Foto de Harayuki Takahashi miembro del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paraolimpícos de Tokyo 2020 acusado de recibir sobornos para favorecer a determinadas empresas para obtener jugosas ganacias como sponsores de Tokyo 2020 (Photo by ISSEI KATO / POOL / AFP)

En Japón cuando uno visita a alguien es costumbre llevar unos obsequios al anfitrión, generalmente es bebida, frutas o dulces. En las empresas también se suelen obsequiar productos pero cuando se trata de dinero en efectivo ahí la cosa cambia, de acuerdo al monto recibido, si no lo inscribes en tu Declaración Jurada anual de rentas y si eres descubierto, te haces merecedor a sanciones que van desde multas a pena de cárcel. Evadir impuestos en Japón es cosa seria.

Sobre el podcast Hola Japón

Ya lo dijimos Hola Japón – podcast apareció el 8 de mayo de este año, es el hermano menor de mi blog personal: El blog de Roberto Watanabe y es la extensión de éste en lo que se refiere a mi vida en Japón.

Cuando yo estaba en Perú y mientras estudiaba en la Universidad me apasioné del ajedrez y a la vez participaba como voluntario en una «radio barrial» en el Cono Sur de Lima como apoyo a las jornadas de vacunación del Ministerio de Salud y la Uniceff, y a la promoción de centros de educación no escolarizada llamadas PRONOEI del Ministerio de Educacion. Luego después estuve laborando cerca de un año en un Centro de Producción y Documentación Radiofónica, haciendo cuñas de salud. Y cuando en el Perú se puso jodida la situación, en agosto de 19901 emigré al país de mis ancestros en busca de mejores oportunidades. Y así ya pasaron mas de 30 años de aquello. Desde entonces resido en la ciudad de Nagoya con mi familia y he vivido experiencias que quiero compartirlas y que me enseñaron que aunque hayamos nacido en una circunscripción geográfica determinada, somos al final ciudadanos del mundo y si somos diferentes por el color de nuestra piel, la forma de nuestros ojos, el idioma en que nos comunicamos y de lo que pensamos; somos iguales porque somos seres humanos y como tal tenemos que respetarnos y tolerarnos. Por ello publiqué en diciembre del 2020 mi blog personal; pero tenía que ser mas especifico y como vivía en Japón decidí hacer este podcast «Hola Japón» y gracias a ustedes que me escuchan en tres de los cinco continentes, hasta el día hoy domingo 21 de agosto. Así que decidí hacer otra pagina web que dará luz a fines de este mes, donde refuerzo los contenidos de mi podcast y puedo tener una interacción con mis oyentes mas directa. Vamos a ver, dijo el ciego; como se presenta esta nueva temporada en Hola Japón – Podcast.

Bueno amigos ya nos estamos acercando al final del programa, solo me queda agradecerte por estar al otro lado con el audífono puesto o los parlantes, escuchándome y recuerda que si te gusta este podcast suscríbete, coméntalo con tus amigos y compártelo. Y para los amigos y amigas que están estudiando español les aconsejo que visitando la web: holajapon.castos.com encontrarán las transcripciones de todos los episodios, repito holajapon.castos.com

En el siguiente episodio conversaré con Juan Nakahodo, donde nos contará como llego a Japón, como se inició en el podcasting, su visita al Parque de Aokigahara llamado el parque de los suicidas en Japón, entre otras cosas … no se lo pierdan.

Y eso es todo por el día de hoy, si desean contactarse conmigo pueden hacerlo a través de la aplicación Telegram o si lo prefieres me buscas en el Facebook ya sea como Roberto Watanabe o en la página “Hola Japón – online» y si quieres hablar literalmente conmigo, podemos hacerlo utilizando de preferencia la aplicación Telegram y teniendo en cuenta las diferencias horarias con respecto a tu pais y Japón. Un abrazo.

Ja, mata ne! (Frase japonesa escrita en romaji -caracteres latinos- que quiere decir: Hasta la vista!)

Artículo revisado el 9 de julio del 2023 en la ciudad de Nagoya

Roberto Watanabe

Ciudadano del mundo que nació en Lima y vive en la ciudad de Nagoya.

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